En el peronismo creen que la elección se define por pocos puntos

A tan solo horas del balotaje, el peronismo, encabezado por Sergio Massa, enfrenta la incertidumbre de una elección que se perfila como extremadamente reñida. A pesar de las encuestas y las proyecciones, en el comando de campaña de Massa se sienten seguros de haber llevado a cabo un trabajo de persuasión efectivo, destacando las diferencias entre el candidato de Unión por la Patria (UP) y Javier Milei. 

La campaña del peronismo se enfrenta a la creencia de que la elección será extremadamente ajustada, con diferencias mínimas entre ambos candidatos. Aunque las encuestas están divididas, algunas sugieren un empate técnico, mientras que otras dan a Milei como ganador con una diferencia mayor al 4%. La dirigencia oficialista no se apega exclusivamente a los números y considera el cambio en la percepción de la gente hacia Massa en las últimas semanas. A pesar de los desafíos económicos, creen que la campaña del miedo sobre un gobierno de Milei ha tenido efecto.

Con la elección tan pareja, los dirigentes peronistas evitan emitir sentencias definitivas. Las proyecciones se centran en cómo le irá a Massa en distintas provincias clave. Se espera que ganen fácilmente en el sur del país, tengan resultados parejos en el centro, y necesiten un rendimiento superior en Buenos Aires. Córdoba y Mendoza se perfilan como las provincias más difíciles, pero el objetivo es perder por menos. La situación en estas dos provincias tendrá una influencia determinante en el resultado total.

En la recta final de la campaña, Massa buscó dar señales sobre cómo sería su gobierno, incluyendo figuras de distintos sectores del peronismo en su trabajo electoral diario. Con la moneda en el aire, los argentinos decidirán entre dos visiones contrastantes para el futuro del país.