Jorge Macri avanza en su pacto con la UCR para garantizar la gobernabilidad de su gestión

El jefe de gobierno electo Jorge Macri acelera las conversaciones para terminar de llenar los casilleros de los puestos más codiciados de su futuro gabinete, mientras avanza en una negociación crucial para sellar el pacto de convivencia con los referentes de la Unión Cívica Radical (UCR) en la ciudad, con quienes compitió en la última interna frente a Martin Lousteau, el hombre de Evolución.

A la cumbre asistieron, además de Lousteau y Jorge Macri, los dirigentes de la UCR Emiliano Yacobitti y Angelici. El legislador Martín Ocampo se sumó más tarde.

Lousteau eligió ser cauto y camina con pies de plomo en una negociación compleja con el macrismo. “Vamos a seguir discutiendo”, aseguraron desde Evolución Radical. En el entorno de Angelici eran anoche más optimistas. “El acuerdo está cerrado, faltan detalles”, dijeron.

Si bien los referentes del radicalismo perderán lugares relevantes en el gobierno porteño en comparación con la gestión de Larreta, el exintendente de Vicente López y primo de Mauricio Macri envía señales de pacificación y planea darle continuidad a los representantes de la UCR que ocupan sillas en directorios de organismos porteños.

Según fuentes de Pro y del radicalismo porteño, se abrió una negociación por el Banco Ciudad, que ocupa desde 2020 Guillermo Laje, una persona de “confianza” de Lousteau y uno de sus estrategas electorales. Según fuentes al tanto de la conversación, el Banco Ciudad podría continuar en manos de los radicales. En cambio, José Luis Giusti, a cargo del Ministerio de Desarrollo Económico, y Carlos Retegui, secretario de Deportes, dos hombres que llegaron a la gestión de Larreta por impulso de Lousteau, no seguirán en sus puestos. En ese esquema tampoco seguiría Inés Gorbea (Ambiente).

Antes del balotaje, un sector de Pro no descartaba la chance de acordar con los libertarios en caso de que Milei ganara la segunda vuelta. Sin embargo, trabado el convenio macro entre Pro y La Libertad Avanza, el macrismo porteño apostó a mantener el statu quo del larretismo y su alianza con los radicales. Así, se terminó de desinflar la chance de que Eugenio Casielles (LLA) pueda comandar la Legislatura y, como ocurre desde 2007, cuando Macri asumió su primer mandato, el Pro tendrá ese puesto.

A partir del recambio legislativo, Jorge Macri deberá enfrentar un escenario complejo en el parlamento porteño. Juntos tendrá ahora unos treinta representantes, dos menos que ahora. Y deberá luchar para llegar a reunir 31 votos. En principio, los libertarios de Javier Milei podrían ser aliados clave. Habrá que ver si UCR Evolución se integra o no a la bancada de Juntos.

Jorge Macri, que mantiene el equilibrio y busca surfear la fractura que generó en JxC la derrota electoral y el ascenso en el poder de Javier Milei, se alista para asumir en un contexto inédito por la profunda crisis económica y social. Por eso, el primo del expresidente esquiva la discusión nacional y se concentra en construir apoyos locales y terminar de delinear su Gabinete.

En la cumbre con gobernadores y legisladores de JxC Jorge Macri mantuvo su posición. A contramano de Bullrich, considera que JxC no debe cogobernar, sino colaborar con el nuevo gobierno desde la oposición. Ayer, atento a las diferencias internas sobre el futuro rol de la fuerza, insistió en que unidad no significa “unanimidad”, pero remarcó que el espacio debe preservar la cohesión y prepararse para volver a ser una alternativa.