Termina el Gobierno peronista: qué crisis le dejan a Javier Milei

Javier Milei asume la Presidencia de Argentina en medio de una crisis económica y social descomunal. El país enfrenta una pobreza que supera el 40%, una inflación récord del 142%, y un deterioro del poder adquisitivo con crecimiento de la informalidad. Más de dos millones de hogares argentinos se ven obligados a saltear comidas debido a la falta de recursos, y entre 4 y 5 millones de personas viven en asentamientos sin acceso a servicios básicos.

La inflación, un problema crónico, ha alcanzado niveles alarmantes, con un acumulado interanual del 142,7%, lo que plantea desafíos a corto plazo para la estabilización económica. La deuda externa también ha alcanzado niveles récord, superando los US$ 419.000 millones, con riesgo país elevado y desafíos urgentes en vencimientos para el próximo año.

La situación social es crítica, con un índice de pobreza del 40,1% y un 9,8% de indigencia. La educación muestra un estancamiento de dos décadas, con resultados preocupantes en pruebas como PISA, donde la mayoría de los estudiantes no alcanza niveles básicos de desempeño. Además, el sistema de salud está colapsado, obligando a los argentinos a abonar sumas adicionales para obtener atención, mientras que el crimen organizado, especialmente en Rosario, amenaza la seguridad del país.

La gestión de Milei se presenta como un desafío monumental, con la necesidad de implementar medidas urgentes para revertir la crisis y mejorar las condiciones de vida de millones de argentinos.