El Gobierno confirmó que la reducción de subsidios regirá desde el 1 de enero

Luego de que el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, anunciara ayer diez medidas que implicarán un fuerte ajuste, este miércoles por la mañana el vocero presidencial, Manuel Adorni, encabezó una conferencia de prensa en la que volvió a marcar un grave diagnóstico del panorama económico actual y venidero. Pese a que se esperaban mayores detalles sobre las nuevas decisiones, el funcionario no se explayó y dijo que las precisiones también estarán a cargo del Palacio de Hacienda, pero como el punto más importante marcó que la reducción de los subsidios a las tarifas se aplicará a partir del 1 de enero. Además adelantó que en las próximas semanas el Gobierno presentará un plan de reformas estructurales.

Convencido de que es “absolutamente ridícula” la forma en que se distribuyen ahora los aportes estatales en las boletas, Adorni dijo que con esta gestión cambiará la lógica, y que las transferencias se colocarán sobre la demanda y no sobre la oferta. El incentivo para los consumidores, según marcó, será el ahorro. “Ese esquema se va a dar a conocer en los próximos días, hay algunas cuestiones que requieren algún tiempo más por las cuestiones operativas, pero entendemos que a partir del 1 de enero… Creo que este esquema de cambio va a ser a partir del 1 de enero en materia de subsidios”, sentenció al respecto del transporte y los servicios públicos.

También consignó, como Caputo, que hay una “inequidad” en la distribución de los subsidios entre el Área Metropolitana de Buenos Aires y el resto del país, por lo que se especula que podría haber una modificación de las pautas en ese sentido. “Va a haber un cambio de esquema para dejar de subsidiar de esta forma y mejorar la equidad entre provincias”, se limitó a decir.

Si bien se había establecido que los periodistas en la sala iban a hacer cinco preguntas, Adorni pidió disculpas y solo respondió tres porque dijo que se tenía que ir a la reunión de Gabinete y no quería llegar tarde. “El equipo económico dará las explicaciones que harán falta para aclarar lo necesario”, sostuvo. Suspendió su conferencia a las 8.30, aunque el encuentro de los ministros comenzó a las 8.58, tal como informaron desde la Casa Rosada.

Al respecto de las jubilaciones, que fueron las grandes ausentes en los anuncios de ayer, el vocero dijo que el objetivo “es mejorarlas”, pero aclaró que también pretenden “terminar con un esquema que hizo de los jubilados gente con muchas necesidades”. Seguro de que la forma actual de administrar el dinero para ese sector de la población es “perversa”, aseguró que se tomarán “la atribución de corregir por otros métodos”, pero tampoco ahondó.
Sí sostuvo que era “inevitable” y “no negociable” este paquete de urgencia para evitar la hiperinflación, y además adelantó que en las próximas semanas se va a conocer el “plan de reformas estructurales” que tiene trazada la gestión del presidente Javier Milei para “cambiar el rumbo de la Argentina”. Incluso se comprometió a “no mentir” y, para poner la responsabilidad en la administración anterior, agregó: “Las medidas no son las que soñamos ni las que pensamos y seguramente nos hubiese encantado que los tiempos fueran otros, pero hace 72 horas que el presidente es Javier Milei”. Además, aclaró que el Banco Central “no es más un amigo” del Gobierno y que no va a financiar “un solo peso” del Tesoro.

Diagnóstico

La rueda de prensa comenzó con el duro pronóstico sobre la economía que tienen en el espacio libertario. Adorni dijo que la Argentina no es un “paciente con dolor de muelas” sino “en terapia intensiva a punto de morir”. Sobre eso acotó: “No estamos dispuestos a que ese paciente se muera, eso significa que la pobreza no va a tener límite, que va a alcanzar niveles nunca vistos en la Argentina y no estamos dispuestos. No estamos dispuestos tampoco a seguir atacando las consecuencias de lo que hicimos mal porque estamos decididos a hacer las cosas bien. Ayer fue el puntapié inicial”.

A su vez que indicó que este año terminará con un déficit de 3 puntos del PBI, a lo que se debería adicionar un 2,2% correspondiente a la deuda. La meta es, de acuerdo a lo que planteó, avanzar hacia el déficit fiscal cero, en base a un esquema que ayer fue publicado en las redes oficiales del Ministerio de Economía. Adroni desglosó que va a haber una baja en el esquema de las jubilaciones de 0,4%, una reducción de 0,2% en transferencias a provincias y de 0,7% en el gasto en obra pública, entre otros recortes. “Hay que entender que no se puede gastar lo que no se tiene, más de lo que ingresa. Eso no es negociable porque sabemos que deriva en crisis de deuda o de inflación”, indicó.