Más de $13.000 millones le costaron las boletas de las últimas elecciones al Estado

En medio de las reformas impulsadas por el gobierno de Javier Milei, el ministro del Interior, Guillermo Francos, anunció la intención de promover una reforma electoral que incluya la boleta única. Destacó la necesidad de cambiar el sistema actual, donde el Estado financia la impresión de las boletas, generando un gasto significativo. La Boleta Única de Papel (BUP) sería la alternativa.

Según datos de la Dirección Nacional Electoral, el Estado desembolsó $13.208 millones subsidiando la impresión de boletas partidarias para las elecciones de este año. Esta cifra adquiere relevancia en un momento en que se enfatiza la escasez de recursos públicos. La boleta única, propuesta que tiene un proyecto aprobado en Diputados, busca ahorrar fondos estatales y privados.

A pesar de que la boleta única es una deuda legislativa desde hace 16 años, un proyecto al respecto tuvo media sanción en Diputados en 2016, pero no prosperó en el Senado. Sin embargo, con el respaldo actual y el cambio político, existe la posibilidad de que el proyecto se retome en 2024 y se apruebe, permitiendo su implementación en las elecciones legislativas de 2025. La BUP se presenta como una solución más eficiente y sostenible, evitando prácticas cuestionables asociadas al sistema actual.