Caso Nisman: hallan vínculos que comprometen al secretario de Cristina Kirchner con un espía ilegal

En el marco de la investigación por la muerte del fiscal Alberto Nisman, la fiscalía de Eduardo Taiano realizó nuevas pericias telefónicas que revelaron que el espía ilegal Ariel Zanchetta recibía instrucciones de agentes de la SIDE, desde al menos cuatro meses antes de la muerte de Nisman.

Las pericias, además, confirman que Zanchetta mantenía numerosas comunicaciones con una mujer, quien a su vez se comunicaba intensamente con Pablo Barreiro, el secretario privado de la entonces presidenta Cristina Kirchner.

La información confirmada por altas fuentes judiciales, en diálogo con Clarín, refuerza la hipótesis de que, al momento de su muerte, Nisman estaba siendo objeto de un sistema de espionaje, tanto legal como ilegal, que respondería a Cristina Kirchner.

El vínculo entre Zanchetta y la SIDE de Cristina Kirchner, aún antes del fallecimiento de Nisman, refuerza la credibilidad de un informe de Inteligencia reservado que fue secuestrado en la casa de Zanchetta, donde se menciona a un espía llamado “Conrado” –vinculado al ex jefe del Ejército César Milani–, que “sabe qué pasó con Nisman”.

Pablo Barreiro (derecha) junto a Cristina Kirchner y Oscar Parrilli. Foto Andrés D’Elía.

Esta nueva revelación se trata de un avance importante en la causa que investiga la muerte de Nisman, que para la justicia fue un asesinato. 

Por un lado, se trata de una prueba entre la relación de agentes “inorgánicos” de otras fuerzas, como es el caso de Zanchetta, con agentes legales de inteligencia en los días en que mataron a Nisman. En este punto, la fiscalía que investiga su asesinato cree que el ex agente informático Diego Lagomarsino pudo haber sido uno de ellos, a pesar de que él siembre lo negó.

Por otro lado, el segundo dato clave para los investigadores es que Zanchetta, que trabajaba para los espías de Cristina Kirchner sin figurar en la SIDE, era policía federal. Es decir, colega de los policías que tenían a cargo la custodia de Nisman y lo dejaron solo durante la ventana de 15 horas en que ocurrió su asesinato.

De esta manera, la relación de Zanchetta, un ex policía federal, con el grupo de custodios de Nisman y sus posibles jefes “ocultos” en la SIDE está siendo investigada y se busca determinar si estos agentes de inteligencia tenían conocimiento previo de los hechos que rodearon la muerte del fiscal.

Los contactos de Zanchetta con los espías de la SIDE desde antes de la muerte de Nisman surgieron tras nuevos entrecruzamientos telefónicos que realizó recientemente la fiscalía que investiga el crimen de Nisman.

El teléfono de Zanchetta aparece repetido entre las llamadas entrantes y salientes de cuatro agentes de la SIDE entre el 1° de octubre de 2014 y los últimos días de febrero de 2015. El fiscal Alberto Nisman fue hallado muerto el domingo 18 de enero de ese año.

Hasta el momento, las comunicaciones que surgieron son más de 500 contactos de Nextel. Además, hay cientos de contactos más entre Zanchetta con una mujer que mantenía contacto constante con Pablo Barreiro, secretario privado de Cristina Kirchner en el momento en que hallaron muerto a Nisman.

Después de 5 años en el cargo, Barreiro renunció a su puesto el 8 de junio de 2015, cuatro meses después de la muerte del fiscal y, al igual que sucedió con otros secretarios de la ex presidenta, su patrimonio creció varias veces mientras estuvo en su cargo.

La triangulación (Zanchetta llama a la mujer y ésta al secretario de Cristina) se repite el 19 de enero de 2015, cuando los peritos aún trabajaban en la escena del crimen de Nisman muerto. También el 8 de febrero de ese año, cuando ya había agentes de la SIDE enviados por Oscar Parrilli a espiar la fiscalía de Viviana Fein, a cargo de la investigación de la muerte de Nisman.

Junto al otro secretario de Cristina, Mariano Cabral, Barreiro fue quien le pasaba el teléfono a Cristina, en Olivos, durante la madrugada en que Sergio Berni caminaba por la escena del crimen y se comunicaba con la ex presidenta 31 veces, a pesar de que ante la justicia declaró haber hablado con ella sólo “un par” de ocasiones durante aquella noche.

Los investigadores mantienen por ahora en reserva el nombre de la mujer que triangula entre Barreiro y Zanchetta en todos los llamados, y que resulta ser el nexo entre el espía “inorgánico” y el secretario de Cristina Kirchner.