Córdoba: una disputa sindical esconde desvíos millonarios de fondos en el gremio Luz y Fuerza

Una disputa sindical por la caja del gremio de la limpieza de Córdoba, SOELSAC, explotó en los medios nacionales en los últimos días tras la muerte de una joven en un acto gremial en el club Yapeyú. Los dos protagonistas de esa gresca son Sergio Fittipaldi y Mauricio Saillén. El primero es quien actualmente detenta el poder en SOELSAC, mientras que el segundo, también titular del Surrbac, el sindicato de los recolectores cordobés, es quien quiere quedarse con la caja millonaria del gremio.

El 1 de septiembre último, Saillén y su socio, Pascual Catrambone recibieron una mala noticia: la Justicia federal decidió avanzar con enjuiciarlos por los presuntos delitos de asociación ilícita, usura y defraudación. Hay expectativas en Tribunales Federales de en los próximos meses comenzar con sentar en el banquillo a las cabezas del Surrbac.

Tal como reveló el diario La Voz semanas atrás, el principal vínculo político con Saillén lo tiene el abogado Ignacio Segura, presidente del Colegio de Abogados y experto en derecho laboral, interviene en el mundo gremial. Quienes defienden su rol dicen que él es “el último dique de contención, la última barrera política para evitar el caos”. Segura surfea más allá de la política: tiene vínculos directos con quienes administran las cajas que hicieron poderosos a los Saillén, desde hace varios meses intervenidas por orden judicial.

Pero al ver quiénes intervienen judicialmente esas cajas, comienza una danza de nombres que luego se replican en el gremio Luz y Fuerza y que mantienen un mismo modus operandi de contratación a empresas propias.

En el caso de Surrbac, Fernando Luque Mariño, quien también integra la comisión directiva del Colegio de Abogados, es el interventor de la obra social; Juan Esteban D´Epiro, socio de Segura, tiene el mismo rol en la mutual del gremio, mientras que Iván Bruno Vaccaro ejerce la intervención del Surrbac.

Veamos el caso de Esteban D’Epiro, que es el interventor de la mutual de Surrbac y también posee ese rol en la obra social de Luz y Fuerza, gremio al que el propio Ignacio Segura sponsorea como abogado.

Segura y D’Epiro son socios, tal como admitió el propio abogado en una reciente entrevista que brindó a Radio Mitre Córdoba. Tal como ocurre en la obra social del Soelsac, en Luz y Fuerza la misma está gerenciada por Griff Salud, una empresa que tiene sede en Buenos Aires, en el mismo edificio y oficina donde funciona el estudio de Segura y su socio Esteban D’Epiro, sobre avenida Córdoba 1215.

Es decir, que el interventor de la obra social contrata una empresa que tiene su mismo domicilio legal para prestar servicios de salud.

La sociedad Griff Salud y el interventor Esteban D’Epiro comparten dirección; pese a ese nexo, la empresa es contratada por el interventor para el gremio Luz y Fuerza

No sólo Griff: también dueños de una farmacia

Pero hay más. A los pocos meses de estar como interventor de la obra social de Luz y Fuerza, cambió de dueño la farmacia de la obra social, que fue adquirida por una empresa que se llama Casiopea S.A.

El socio de Casiopea S.A. se llama Fernando Javier Magri. Fernando Magri es socio en otras dos sociedades de Esteban D’Epiro. Una sociedad de llama Femcad Vial S.A y la otra se llama Gewin S.A.

Las dos empresas en las que D’Epiro y Magri son socios

Es decir que Esteban D’Epiro como interventor es socio en otras empresas de unos de los dueños de la farmacia que contrata con la obra social de Luz y Fuerza. También la obra social de Luz y Fuerza, por medio de D’Epiro, salió de garante de la operación de la transferencia de fondo de comercio de la farmacia.

“Todo lo que pasa en la obra social de Luz y Fuerza es un delito, porque el interventor administra fondos de la seguridad social y hace negocios con sus socios”, comentó una fuente interna del sindicato a este medio.