El Gobierno busca desprenderse de gran parte de la flota aérea presidencial

El Gobierno analiza seriamente achicar la flota presidencial para eliminar ciertos gastos en el sector público, de la mano con su política de ajuste brutal. Por ello desde La Libertad Avanza se rumorea que podrían salir al mercado tres aviones y tres helicópteros, en los que se incluye la aeronave que adquirió el ex presidente Alberto Fernández en 2020.

La nueva idea surge del hecho de que el presidente Javier Milei, no utiliza este tipo de vehículos, ya que dentro del territorio cercano se mueve en coche y cuando necesita atravesar largas distancias dispone de las aerolíneas comerciales, como el último caso de su viaje a Suiza, para participar del Foro de Davos.

Por esta razón, y buscando sostener su promesa de austeridad de la mano del lema de “no hay plata” el Presidente ordenó a su entorno iniciar con el protocolo para sacar a la venta los tres helicópteros Sikorsky: uno modelo S-70 “Blackhawk” y dos S-76, cuyas adquisiciones fueron realizadas durante el primer gobierno de Carlos Menem en las década de los 90s.

Otras de las naves que se encuentran en la mira son el ARG-02, un boeing 737-500, más conocido como el “Tango 04”, que data de 1993. Y los aviones comprados el año pasado por la administración del Frente de Todos, el ARG-01, y el Learjet 60 T-11. Aunque este último fue cedido por la Fuerza Aérea para la Presidencia, así que no podría ser vendido.

Vale recordar que el ARG-02 es la aeronave que compró el ex presidente Alberto Fernández, por el que el Estado argentino pagó unos 25 millones de dólares, y que si bien fue adquirido en 2020, recién llegó al país a mediados del 2023, por la serie de modificaciones que requirió a pedido de la administración peronista. El inconveniente al que se enfrenta la gestión de Milei es que el avión fue adquirido en cuotas con un financiamiento a 10 años, por lo que su venta no será tan sencilla.

El trasfondo de este desprendimiento de la flota presidencial radica en que a pesar de no ser utilizados por el Presidente, ni su entorno, conllevan un gasto altísimo en dólares, ya que el mantenimiento y las horas de vuelo de los pilotos deben ser abonadas por día.