El Gobierno divide el Potenciar Trabajo en dos programas y le quita poder a los intermediarios

Este martes, el Gobierno anunció la desarticulación del Plan Potenciar Trabajo, destinado a personas en situación de vulnerabilidad, su reestructuración en dos programas distintos y la eliminación de las unidades de gestión, que actuaban como intermediarios. 

Esta medida, que afecta a 1,2 millones de beneficiarios sociales, fue comunicada a través de un decreto firmado por Javier Milei, a su regreso de Estados Unidos.

El Potenciar Trabajo, creado en 2020 bajo el entonces Ministerio de Desarrollo Social, tenía como objetivo mejorar los ingresos de individuos en situación de alta vulnerabilidad a través de un Salario Social Complementario y el otorgamiento de subsidios y créditos para proyectos socio-productivos. 

Sin embargo, según el Gobierno libertario, el plan evidenciaba serias falencias. “En cuatro años solo 1,3% de beneficiarios lograron salir del plan por haber conseguido trabajo. El resto de las bajas fueron por incompatibilidades o tope de edad, pero nada más”, detallan.

Por esa razón, desde el oficialismo se avanzó en un cambio definido como “de paradigma”. Para ello, se valieron del cruce de bases del Estado en relación a la información de los beneficiarios. 

Según trascendió, entre las cosas que más llamaron la atención de los libertarios en el área es que sus predecesores tenían “el manejo de la información y datos de los beneficiarios a través de un método sorprendentemente rudimentario y poco seguro: un archivo de Excel”.

De esta manera, en lugar del Plan Potenciar Trabajo, se implementarán dos programas: “Volver al Trabajo”, en el que se agrupará alrededor de un millón de personas, y el “Programa de Acompañamiento Social”, con alrededor de 200.000 personas. El primero estará bajo la órbita de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, y el segundo en Niñez y Familia.

Fuentes del área aseguran que la segmentación del universo del Plan Potenciar Trabajo “no es un mero cambio administrativo, sino una declaración de principios”. Y agregan que desde su visión, “las políticas públicas deben ser tan diversas como las realidades de los ciudadanos a los que sirven”. 

En tanto, en las cercanías de Capital Humano agregan que la “falta de incentivo y de estímulo” para que los beneficiarios entren o se reinserten en el mercado laboral marcaron la suerte del Plan. “Estaba mal diseñado y no facilitaba la empleabilidad”, aseguran.

La eliminación de las Unidades de Gestión, que actuaban como intermediarios, también forma parte de esta reestructuración. Según el Gobierno, estas unidades se habían convertido en “gerentes de la pobreza”, “controlando a los beneficiarios a través de mecanismos de presentismo y gestión burocrática que, lejos de potenciar la autonomía y el crecimiento personal, han favorecido la intermediación y la perpetuación de la dependencia”.

De esta manera, la medida busca asignar los recursos directamente a los beneficiarios, eliminando la intermediación.