Ley Ómnibus: el oficialismo retomó la negociación con la oposición dialoguista

Tras el rechazo en el Senado del megadecreto de Javier Milei, el Gobierno ha activado negociaciones con los bloques opositores dialoguistas para sumar apoyo a la nueva versión de la Ley Ómnibus. 

En un encuentro de una hora en la Casa Rosada, el ministro del Interior, Guillermo Francos, dialogó con Miguel Ángel Pichetto y representantes del bloque Hacemos Coalición Federal. “Los recibimos para conversar sobre los principales puntos de la nueva Ley Bases y del paquete fiscal”, expresó el funcionario en las redes sociales.

Entre los presentes también estuvieron Emilio Monzó, Margarita Stolbizer y Oscar Agoscarreño, mientras que por parte del Gobierno participaron el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y el secretario ejecutivo, José Rolandi y el secretario de Interior, Lisandro Catalán.

Al término de la reunión, Pichetto calificó el encuentro como “positivo”, aunque advirtió que será difícil lograr que todos los miembros de su bloque voten a favor. 

El bloque cuenta con 23 votos que pueden convertirse -junto a la UCR- en la clave para aprobar o rechazar la que se convirtió ahora en la herramienta insignia para la desregulación de la economía que planea llevar adelante Milei: la Ley Ómnibus.

A diferencia del Senado, donde los senadores suelen votar según los intereses de sus provincias, en la Cámara de Diputados los bloques partidarios tienen mayor influencia en la definición de los votos. Por eso, Francos se reunió primero con el bloque del PRO, liderado por Cristian Ritondo, y luego con la UCR, encabezada por Rodrigo de Loredo.

Aunque el Gobierno da por descontado el apoyo del PRO en todas las iniciativas parlamentarias, se reunieron para escuchar algunos cuestionamientos y propuestas por parte de los diputados aliados, como en el tema de la actualización de las jubilaciones y la marcha atrás en la quita del Impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría.

Respecto a la UCR, si bien prevén un comportamiento similar al del Senado, donde el bloque mayoritariamente apoyó el DNU, también consideran el impacto de una votación dividida. En el Senado, Martín Lousteau y Pablo Blanco votaron en contra, mientras que Maximiliano Abad se abstuvo.

El bloque radical cuenta con 34 diputados y, tras el rechazo del DNU en el Senado, De Loredo junto a los gobernadores de Chaco, Leandro Zdero; de Corrientes, Gustavo Valdés; de Jujuy, Carlos Sadir, y de Mendoza, Alfredo Cornejo, firmaron un comunicado distanciándose de los senadores que no apoyaron a Milei. 

Para el Gobierno, el escrito anticipa que los diputados que responden a estos cuatro gobernadores radicales acompañarán al oficialismo en la Cámara baja. La incógnita es si De Loredo o Lousteau lograrán prevalecer. En este aspecto, para el exministro de Economía, sería un triunfo conseguir una votación dividida, complicando al oficialismo.

Lousteau fue criticado por el círculo cercano al Presidente y por Milei. Intentaron relacionarlo con el kirchnerismo, pero el senador buscó posicionarse como referente de los principios de la UCR. De hecho, obtuvo el apoyo de la juventud radical, que lo ve como la renovación del partido.